BUTIA ERIOSPATHA

Butia eriospatha

11280
100,00 €
Con IVA
Disponibilidad: En stock

Soporta los -8º bajo cero,

Tamaños palmeras:

Nombre científico: Butia eriospatha.

Nombre común: Palmera lanuda de gelatina. Butia lanosa.

Origen: Sureste de Brasil.

Aplicaciones: Excelente palmera muy parecida a Butia capitata, muy atactiva y rústica, que decora cualquier tipo de jardín exterior soleado, frondes acodados en medio del peciolo. Luce maravillosa como ejemplar aislado, en pequeños jardines al ser de estatura mediana, luce también en grandes contenedores en su fase juvenil en patios y terrazas soleadas. No es apta para interiores, ya que su demanda de luz solar és intensa. Ideal para jardines que van desde el mediterráneo continental al tropical. En lugares de inviernos muy fríos puede intentarse su cultivo en invernaderos.

Características: Esta palmera de estatura muy similar a la de Butia capitata se distingue por la forma de sus hojas, acodadas en medio del peciolo, y sobre todo por la espata, recubierta por pelos lanudos muy cortos, apretados unos contra otros. Las hojas son pinnadas y curvas y de coloración grisácea. Los peciolos son robustos y espinosos que pueden alcanzar 1m. de largo, mientras que el raquis llega a los 2-2,5 metros.

Hábitat: Esta especie es endémica del extremo sudeste de Brasil, donde crece en zonas herbosas despejadas y en bosques de araucarias.

Clima: El clima es subtropical, con una estación seca y un periodo invernal fresco aunque corto.

Temperatura: Puede soportar en ejemplares adultos y aclimatados hasta -10ºC.

Flores: Inflorescencias medianas.

Frutos: Los frutos son globulares, de unos 2cm de diámetro y amarillentos cuando están maduros.

Tamaño planta adulta: Las palmeras cultivadas alcanzan una altura máxima de 6 metros. Su crecimiento es entre lento y medio, según las condiciones climáticas de cada zona.

Multiplicación: Por semillas.

Suelo: Especie bastante rústica, le van los arenosos y fértiles, algo húmedos. Puede prosperar en los calcareos, siempre que tenga la palmera un aporte de nutrientes, para equilibrar la carencia de minerales de la tierra.

Riegos: Le gustan los riegos en verano, cuando el calor aprieta. En invierno cuando la palmera entra en letargo, serán moderados y espaciados. Hay que recalcar que esta palmera una vez establecida puede resistir largos periodos de sequía.

Abonado: En época de crecimiento vegetativo, o sea, en la época cálida, precisa aportes periódicos de materia orgánica, así como abonados minerales puntuales.

Trasplante: Resulta fácil de trasplantar, siempre que se compre un ejemplar enraizado en maceta para plantarlo directamente al suelo del jardín, de venta en cualquier centro de jardinería Kuka.

Opiniones

Esta tienda utiliza cookies y otras tecnologías para que podamos mejorar tu experiencia en nuestros sitios. (Leer condiciones)